viernes, 14 de junio de 2013

Chamberí no se moja



Un año más no disfrutaremos en Chamberí de una piscina pública. El pasado día 10 de junio denunciamos en los micrófonos de ‘Hoy por hoy Madrid’ de la Cadena SER esta situación, que lamentablemente, se repite por quinto año consecutivo en nuestro distrito.


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Una imagen vale más que mil palabras


El 14 de junio de 2013 a las 17.45 horas dando un paseo por el Parque del Canal (el del campo de golf de Chamberí) el espectáculo era el siguiente:



La fuente se ha convertido en una auténtica playa en la que decenas de personas toman el sol.
A esa misma hora en los campos de fútbol había unos cuantos chavales.

Corriendo no había muchas personas y no es de extrañar ya que hacía un sol de justicia. Pero andando y niños en las zonas de juego había un montón.


Y comparemos estas imágenes con el campo de golf. En ninguno de las espacios dedicados al golf había una sola persona. Y no se puede achacar al sol ya que se ve en la foto de la izquierda que está dando la sombra.

El golf no está así de vacío todos los días pero si con bastante frecuencia. Lo más frecuente es que haya cientos de personas andando, corriendo, haciendo ejercicios, niños jugando, etc. y todo eso en menos de la mitad del terreno mientras que más de la mitad del terreno -que es lo que se dedica al golf- esté ocupado por unos pocos.

Si la Comunidad de Madrid cumpliese la sentencia que dice que la instalación del golf es ilegal, ya que se hizo sin licencia, recuperaríamos todo el terreno para disfrute de todos. Si la justicia es igual para todos que cumplan la sentencia, tiren las vallas del golf y nos permitan disfrutar a todos de ese espacio que es casi la única zona verde de Chamberí.

jueves, 6 de junio de 2013

Contra el cierre de las salas de cine. En defensa de la cultura



El 17 de mayo de 2013 junto a otras organizaciones sociales del Distrito de Chamberí,  asociaciones de otros distritos y pueblos de Madrid, actores, cantantes, poetas, personas de la cultura en general y el presidente de la SGAE participamos en un acto reivindicativo organizado por los Socialistas de Chamberí.

El acto se realizó en la calle de Fuencarral donde ya han cerrado varios cines y están a punto de hacerlo algún otro.

Nuestra reivindicación es: que no se cierren los cines, que se haga un plan de viabilidad entre el Ayuntamiento y los empresarios de las salas para evitar el cierre y fomentar la asistencia de público a las salas, que se baje el IVA cultural que es el más alto de Europa y está alejando a mucho público de las salas de cine y de los espectáculos en general.

No sólo es en Chamberí donde se cierran cines. Ya hay 7 distritos de Madrid donde no queda una sola sala abierta.

LA CULTURA ES UN DERECHO.

Fracasa el plan antirruido de Aurrerá



SOBRE EL BOTELLON
Fracasa el plan antirruido de Aurrerá

Publicamos la noticia aparecida en el Pais  6 JUN 2013 ya que la consideramos de importancia teniendo en cuenta la situación que padecemos muchos de los vecinos del Distrito de Chamberí, ante la dejadez y la ineficacia de las escasas medidas tomadas por el Ayuntamiento de Madrid y por la Junta Municipal de Chamberí, en relación a este problema.

BRUNO GARCÍA GALLO Madrid

El Ayuntamiento de Madrid (PP) aprobó en 2010 un plan contra el ruido de los bares de copas y discotecas en seis manzanas del distrito de Chamberí conocidas como los bajos de Aurrerá. Un año y medio después implantó esa misma estrategia, aunque algo descafeinada, en todo el distrito Centro, con gran enfado de hosteleros y vecinos, que consideraban las medidas demasiado duras, los unos, o excesivamente blandas, los otros. Aún es pronto para valorar el plan en Centro, pero las mediciones en Aurrerá muestran un fracaso: el ruido persiste, y ni siquiera se están haciendo las evaluaciones semestrales del plan.

Muchos decibelios de más. El Gobierno local, dirigido entonces por Alberto Ruiz-Gallardón, y con la actual alcaldesa, Ana Botella, como responsable de Medio Ambiente, declaró en septiembre de 2010 zona de protección acústica las seis manzanas ubicadas entre las calles de Hilarión Eslava, Rodríguez San Pedro, Guzmán el Bueno y Fernando el Católico.

De acuerdo con los niveles fijados en la ordenanza del ruido, dividió las calles entre zonas de contaminación acústica alta (donde se superaban los límites por más de 10 decibelios), moderada (entre 5 y 10 decibelios de más) o baja (menos de cinco). El límite legal entre las once de la noche y las siete de la mañana son 45 decibelios en área residencial y 53 en una zona “recreativa” y “ruidosa”.

El cierre, una hora antes. En las zonas de contaminación alta, se prohibió abrir nuevos locales (discotecas, bares, cafeterías, restaurantes, etcétera), y solo se autorizó el cambio de licencias para adoptar actividades menos ruidosas. Se adelantó el horario de cierre de discotecas y bares de copas (de 3.30 a 2.30). Y se obligó a todos los locales a disponer de un número de plazas de aparcamiento igual al 27% del aforo en el mismo edificio o en otros vecinos.

En las zonas de contaminación acústica baja, se prohibió abrir discotecas o bares de copas a menos de 50 metros de otros ya existentes, o a menos de 100 metros de otros en áreas de contaminación alta. Y se impuso la misma obligación de aparcamientos.

Visto bueno judicial. El Tribunal Superior de Justicia validó estas medidas en una sentencia del 8 de mayo, aunque anuló la reserva obligatoria de plazas porque su cumplimiento es “materialmente imposible”, y no tiene relación con el ruido de los locales. Un grupo de hosteleros había recurrido todo el plan, pero los jueces dieron la razón al Ayuntamiento. Cuestionaban los hosteleros que se considerara a los locales de ocio como “único foco emisor”, pues también generan ruido los vecinos y las personas que hacen botellón”. El tribunal replicó que “los aparatos de medición se colocaron en nueve puntos de la zona delimitada, cerca de los locales, arrojando unos resultados que exceden los límites legales”.

El plan no funciona. El propio Ayuntamiento, en sus alegaciones, confirmaba, pues, que sus mediciones no tienen en cuenta otros factores, como el botellón. Solo los locales. El plan se aprobó contra su ruido. Pero el plan, por el momento, ha fracasado. El Ayuntamiento prometió un seguimiento semestral hasta 2015, pero se ha negado reiteradamente a publicar los resultados. Sí se los ha facilitado sin embargo al tribunal, que señala en su sentencia que en 2011 se seguían violando los límites de ruido establecidos.

Se adelanta la hora punta. A preguntas de la edil de IU Raquel López, el área de Medio Ambiente desveló que las mediciones de 2011 concluyeron que “no ha existido una disminución neta de los niveles de ruido”. Se ha producido, eso sí, “un adelanto horario del momento en el que se produce el valor más alto de ruido”, presumiblemente ligado al cambio de horario de cierre. La hora punta sería ahora las 2.30, lo que difícilmente puede calificarse como una mejora para los vecinos. Una encuesta del Ayuntamiento en paralelo con esas mediciones señala que el 87% de los vecinos cree “especialmente molesto el ruido los viernes y sábados (y, en menor medida, los jueves y domingos), de medianoche a las 6.00”.

IU: “Es un fracaso”. “Solo cabe tildar de fracaso este plan acústico especial que, además, sí se ha visto paliado en algo, ha sido porque la crisis reduce la afluencia de público, y no por la eficacia de las medidas. De hecho, los vecinos denuncian la falta de licencias de muchos locales, que incumplirían la normativa para seguir abiertos con total impunidad”, señala Raquel López, que pone en evidencia otro dato: debería haber evaluaciones semestrales de la efectividad de las medidas, pero solo consta que se haya realizado una de las cinco obligatorias hasta la fecha.

La plaga de ‘lateros’. Vicente Pizcueta, portavoz de la asociación de empresarios de ocio nocturno Noche Madrid, considera “previsible” el fracaso del plan municipal, porque “no actúa contra el verdadero foco del ruido: las personas”. En su opinión, el ruido no lo provocan los locales, que están insonorizados, sino el follón a su alrededor por motivos ajenos a los hosteleros. Culpa a la ley antitabaco, pero también a los vendedores sin papeles de latas de cerveza. “Hay lateros que incluso intentan entrar dentro, se han producido ya problemas de orden público”, asegura Pizcueta. En su opinión, sería necesaria una intervención policial disuasoria para evitar que la gente beba en la calle, junto a los locales. “Adelantar la hora de cierre solo ha incrementado el nivel de ruido. Se saca a la gente del local insonorizado, y sigue la juerga en la calle. Seguro que las mediciones tras el cierre son peores que antes”, añade.

Vecinos contra el botellón. “La semana pasada, los vecinos de Aurrerá se reunieron con la concejal del distrito, Isabel Martínez-Cubells (PP), y con la Policía Municipal. Denunciaron que hay locales de copas que llevaban meses cerrados y ahora han vuelto a abrir. ¿Por qué se les permite? La concejal y la policía aseguran que la situación está mejorando, pero los vecinos tienen la sensación de que en los últimos meses ha aumentado el descontrol. La situación se está desmadrando. La policía dice que no faltan agentes, pero cuando se les pregunta por qué no hay más patrullas por la noche, replican que no pueden cambiar turnos. Estamos peor”, asegura Pilar Rodríguez, portavoz de la Asociación de Vecinos 'El Organillo' de Chamberí.

“El problema de la zona es, sobre todo, el botellón, y luego los locales. Y el plan no ha servido de nada porque el botellón se hace fuera. Con los locales es más fácil, porque se les puede sancionar. Pero en la calle no hay normas, y le damos la razón a los locales, a ellos no se les puede responsabilizar de eso. La gente está bebiendo en la calle desde las once de la noche hasta altas horas de la madrugada, y no entra en los locales hasta las dos. Y el Ayuntamiento es incapaz de cumplir su propia normativa”, concluye Rodríguez.

¿Qué pasa con el botellón? El Ayuntamiento impulsó un cambio legal hace justo un año para que las multas por consumir alcohol en la calle (500 euros a menores, al menos 600 a mayores de edad) se tuvieran que pagar sí o sí, eliminando así la posibilidad de sustituirlas por un curso. Entre febrero y abril, se han impuesto más de 10.000 sanciones por este motivo a mayores de edad, y apenas 26 a menores. El área de Medio Ambiente se queja amargamente, sin embargo, de que el Tribunal Superior de Justicia haya anulado recientemente la posibilidad de cobrar las multas por exceso de ruido asociadas al botellón impuestas a los menores a sus padres. Esas sanciones (de 750 a 3.000 euros) agravan el castigo por la juerga nocturna... si se pueden cobrar a los culpables.